
El SAT cumplió 100 años este verano, un siglo después de que se aplicara por primera vez el 23 de junio de 1926. La prueba pasó de un examen de 97 minutos y nueve partes a una medida de admisión de uso extendido, mientras universidades e investigadores siguen discutiendo qué pueden decir —y qué no— las puntuaciones sobre la preparación académica y las oportunidades de cada aspirante.
Datos clave
- El primer SAT se administró a más de 8.000 candidatos el 23 de junio de 1926.
- Harvard empezó a usarlo para estudiantes con beca en 1934 y lo exigió a todos los aspirantes desde 1941.
- Más de 2 millones de estudiantes rinden el SAT cada año.
- Una investigación citada por Harvard halló que los hijos del 1% más rico de las familias estadounidenses tenían 13 veces más probabilidades que los niños de familias de bajos ingresos de obtener 1300 o más en el SAT o el ACT.
¿Cómo se convirtió el SAT en una prueba central de admisión universitaria?
El SAT se volvió central en las admisiones por su adopción institucional creciente, incluida la de Harvard. College Board, una organización sin fines de lucro creada en 1899 para estandarizar las admisiones universitarias, administró el primer SAT en 1926; después Harvard lo adoptó primero para seleccionar becarios y luego para todos los aspirantes. En la década de 1940, el examen se convirtió en la prueba estándar de admisión universitaria.
En su debut, SAT significaba “Scholastic Aptitude Test”. La primera versión contenía 315 preguntas mayormente de opción múltiple distribuidas en nueve subpruebas, con áreas como matemáticas, lectura, lógica y analogías. El profesor de educación de Harvard Andrew Ho describe la influencia del test como algo que depende no solo de la evaluación en sí, sino de quién la usa y con qué propósito.
El presidente de Harvard, James Bryant Conant, y el decano asistente y director de becas Henry Chauncey fueron promotores tempranos. En 1934, Chauncey presentó el examen a Conant como una forma de identificar estudiantes con beca calificados. Ho dijo que Conant veía potencial en buscar talento en todo Estados Unidos, más allá de los chicos de las escuelas preparatorias.
¿Qué cambió en el SAT a lo largo de 100 años?
El contenido, la puntuación y la posición del SAT han cambiado. Un cambio importante antes del siglo XXI llegó en 1995, cuando College Board recentró las puntuaciones para reflejar mejor los promedios estudiantiles a medida que la prueba se expandía. Ese año también se introdujeron preguntas de matemáticas abiertas, con la intención de enfatizar la resolución de problemas más que la adivinación.
Ho caracterizó los cambios posteriores de la década de 2010 como especialmente importantes. La prueba fue rediseñada y comercializada de forma más explícita como una medida de preparación para la universidad y el trabajo, con más énfasis en el material que los estudiantes aprenden en la secundaria en lugar de acertijos, juegos y preguntas centradas en vocabulario. La tecnología también permitió formatos como respuestas cortas y ensayos en las últimas décadas, según Ho.
Aun así, la pregunta central sobre la evaluación ha persistido: si una sola prueba puede medir de forma justa la capacidad académica. La preparación para el examen ya era un negocio en crecimiento para familias acomodadas en 1938, lo que cuestionaba la idea de que el examen no podía ser preparado.
¿Qué significa esta historia del SAT para estudiantes y aspirantes?
Para quienes solicitan admisión, el SAT es solo un elemento de una revisión más amplia, no un retrato completo de la capacidad. Ho describe la evaluación de admisiones como un “taburete de cinco patas” compuesto por calificaciones, actividades extracurriculares, ensayos, cartas de recomendación y puntajes del SAT o el ACT. Su punto es que cada medida puede reflejar desigualdades en el acceso a oportunidades educativas.
El debate sobre equidad es especialmente relevante para estudiantes de escuelas con menos recursos. Una investigación de Opportunity Insights citada por administradores universitarios encontró que, pese a las brechas socioeconómicas en las puntuaciones, las pruebas estandarizadas pueden ayudar a identificar estudiantes prometedores en esas escuelas. Harvard fue opcional en cuanto a pruebas durante gran parte de la pandemia de COVID-19, pero revirtió esa política en 2024.
Raj Chetty, director de Opportunity Insights, dijo que las cartas de recomendación, las actividades extracurriculares y los ensayos pueden estar aún más expuestos al sesgo que las pruebas estandarizadas. Ho también sostiene que excluir los puntajes existentes puede crear desigualdad en lugar de reducirla. Al mismo tiempo, subraya que las puntuaciones reflejan una oportunidad educativa en un momento concreto y deben entenderse solo como una de varias medidas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se administró el primer SAT?
El primer SAT se administró el 23 de junio de 1926 a más de 8.000 candidatos. Al principio se llamó Scholastic Aptitude Test y constaba de 315 preguntas mayormente de opción múltiple en nueve subpruebas.
¿Es el SAT el único factor que usan las universidades en admisiones?
No. El SAT es una parte de una revisión más amplia que también puede incluir calificaciones, actividades extracurriculares, ensayos y cartas de recomendación. Andrew Ho llama a esos cinco elementos un “taburete de cinco patas” y señala que cada componente puede plantear dudas sobre equidad y acceso.

