
Un estudio de la Universidad de Cambridge concluye que las científicas están casi ausentes de los materiales obligatorios de ciencias usados por los principales tribunales examinadores del Reino Unido, una carencia que los investigadores vinculan con la menor continuidad de las chicas en algunas materias STEM después del GCSE. El análisis revisó especificaciones de los seis principales exam boards británicos y halló solo una mujer entre 86 científicos nombrados en Key Stage 4 y solo tres mujeres entre 181 científicos nombrados en Key Stage 5.
Datos clave
- El estudio analizó especificaciones de los seis principales tribunales examinadores del Reino Unido en biología, química, ciencias ambientales, geología, física y astronomía.
- En Key Stage 4 se mencionaron 86 científicos, pero solo Rosalind Franklin fue una mujer.
- En Key Stage 5 se mencionaron 181 científicos y solo tres eran mujeres: Rosalind Franklin, Marie Tharp e Inge Lehman.
- Los investigadores sostienen que cambios menores en las especificaciones podrían incorporar a científicas sin alterar de forma importante los marcos de enseñanza.
- El artículo se publicó en la British Educational Research Journal y también apunta a una correlación entre la exposición a científicas en KS4 y las decisiones posteriores de las chicas en STEM.
¿Qué significa esto para estudiantes y centros?
Para quienes cursan ciencias en GCSE y A-level, el hallazgo significa que muchas de las figuras detrás de grandes avances del área no forman parte del relato curricular obligatorio. El equipo de Cambridge sostiene que esto importa sobre todo cuando el alumnado decide si sigue con física, matemáticas y materias afines, porque ahí se amplía la brecha de género.
Los investigadores afirman que la omisión no es inevitable: señalan lugares concretos en las especificaciones actuales donde las aportaciones de científicas podrían incorporarse con cambios relativamente pequeños. Entre sus ejemplos figuran Rosalind Franklin en biología, Marie Skłodowska-Curie en química de KS4, Lise Meitner en física de KS4 y Dorothy Hodgkin en biología de KS5. También indican que, hoy por hoy, gran parte de la tarea de incluir estas historias recae en el profesorado y no en el material obligatorio.
- KS4 abarca GCSE y titulaciones equivalentes.
- KS5 abarca A-level y titulaciones equivalentes.
- El estudio se centra en biología, química, física, astronomía, geología y ciencias ambientales.
¿Por qué creen los investigadores que esta ausencia importa?
El equipo sostiene que el desequilibrio de género en las especificaciones refleja el dominio histórico de los hombres en la ciencia, pese a que las mujeres contribuyeron a descubrimientos fundamentales. A su juicio, esa falta de reconocimiento puede influir en quiénes se imaginan perteneciendo a la ciencia, sobre todo cuando los centros deciden qué materias seguirá el alumnado a partir de los 16 años.
Los autores describen como “convincente” la relación entre la visibilidad de científicas en KS4 y la elección posterior de materias STEM por parte de las chicas, aunque también admiten que la infrarrepresentación en STEM responde a múltiples factores. Aun así, consideran que la transición entre KS4 y KS5 es un punto crítico para la retención, especialmente en física y matemáticas, donde la participación de los chicos es mayor.
¿Qué científicas recomienda incorporar el estudio?
Entre los nombres destacados figuran Marie Skłodowska-Curie, cuyo trabajo incluyó el descubrimiento del polonio y el radio y quien acuñó el término “radiactividad”; Lise Meitner, que ayudó a explicar la fisión nuclear; y Dorothy Hodgkin, cuyo trabajo de cristalografía de rayos X permitió determinar estructuras de proteínas biológicamente importantes como la insulina. Los investigadores también señalan que Rosalind Franklin debería aparecer en todas las especificaciones de biología.
En KS5, el estudio dice que el trabajo de Marie Tharp e Inge Lehman ya aparece en algunas especificaciones, pero que las mujeres siguen siendo una minoría ínfima entre los científicos nombrados en conjunto. Los autores defienden que una inclusión más amplia reflejaría mejor cómo se construyó la ciencia moderna y ofrecería al alumnado referentes más cercanos.
¿Qué pasa ahora?
El equipo de Cambridge también ha creado una aplicación para mostrar los datos del estudio. Ahora prepara un artículo de seguimiento sobre cómo el profesorado incorpora las historias de los científicos en el aula, y ha invitado a docentes a participar en una encuesta que alimentará esa investigación.

